“Hay que poner límites al poder desenfrenado del dinero, de la codicia, de la especulación”. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, reafirmaba así ayer, en un acto en Barcelona junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su modelo de gestión social, particulamente en materia de vivienda, sobre el que enfatizará hoy su discurso en el tercer debate de orientación política de la legislatura en el Parlament. Un modelo intervencionista que en el Ejecutivo catalán contrastan con el “modelo de Ayuso” en la Comunidad de Madrid, y que Illa tiene especial interés en confrontar.
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