El spray de gas pimienta que Ana Belén Vázquez blandió ayer desde su escaño en el Congreso de los Diputados estaba pensado para construir una imagen muy concreta. La diputada del PP quería que aquel pequeño bote condensara de manera rápida y muy visual su denuncia sobre la situación de las mujeres en Ceuta ante la “desastrosa gestión del Gobierno” que los populares llevan semanas criticando. Y, en parte, le funcionó. Las cámaras captaron la performance; la presidenta de la Cámara Baja, reglamento en mano, ordenó a su señoría abandonar el salón de plenos hasta que se deshiciera del envase; y la escena se hizo viral de inmediato.
]]>
